Publicado: 21 de Mayo de 2018

Olvida la idea de que tu vida sexual ha terminado.

Como en todo cambio, se nos presenta una nueva oportunidad para crecer. Ganamos la posibilidad de vivir una vida sexual despreocupada, sin miedos a posibles embarazos. mantener una vida sexual sana y activa es importante para nuestra salud física y mental.


Es cierto que ahora los ovarios dejan de fabricar una gran cantidad de estrógenos para evitar la ovulación y la regla, pero la producción de testosterona continua, como también los estrógenos necesarios para mantener activo el deseo sexual. Al contrario de lo que se piensa en la menopausia el ovario no es un órgano muerto, sino que se adapta a sus funciones en la nueva etapa.

Puede que en algunas mujeres, estos cambios hormonales propios de la menopausia provoquen una menor lubricación en la excitación sexual. Pero eso hoy en día tiene fácil solución con los lubricantes existentes en el mercado. En lugar de interrumpir la actividad sexual, lo mas conveniente es continuarla, ya que las relaciones sexuales y la masturbación estimulan el riego sanguíneo del área vaginal, aumentando la lubricación. Así mismo las contracciones durante el orgasmo de los músculos que rodean la entrada de la vagina son muy beneficiosas para la misma y para la salud.


Lamentablemente hay mujeres que al entrar en la menopausia suprimen sus relaciones sexuales. Pero esto no guarda ninguna relación con los cambios hormonales, sino tiene que ver con el tipo de relación emocional y sexual que mantenían. Si sus relaciones sexuales no eran satisfactorias y placenteras con la llegada de la menopausia llegan a su fin.

Es cierto que en esta etapa hay que adaptarse a las nuevas exigencias del cuerpo, para que la vida sexual de la mujer no se resienta. Pero también es cierto que es una etapa para poder descubrir nuevas formas de vivir la sexualidad.

Tenemos la oportunidad de volvernos a descubrir, de conocer nuevamente nuestro cuerpo y el de la nuestra pareja, aumentar el tiempo dedicado a los juegos previos, nos permitirá poder intimar más con nuestra pareja, conocer muevas zonas erógenas y disfrutar de todo nuestro cuerpo.


No olvides nunca que el cerebro es el principal órgano sexual que tenemos. pensar en sexo, fantasías sexuales incluidas, y poder compartirlas con tu pareja provocara que no perdáis el interés y las ganas de practicarlo.

Ser espontáneo en el sexo está muy bien, pero planificar y planear una velada sexual tampoco esta mal, una cena romántica, una escapada de fin de semana... cambiar de ambiente de vez en cuando evita la rutina, piensa que hay muchos sitios para poder disfrutar del sexo además del dormitorio.

El sexo no es solo penetración, hay muchas formas de dar y conseguir placer, con y sin pareja. Inténtalo con estimulación manual, masajes, baños relajantes y sensuales. Aprende a conocer tu cuerpo sola o en compañía.

Habla con tu pareja, explícale que te pasa y como te sientes, explícale que tus necesidades han cambiado y hazla participe de tus cambios.


En una pareja todo está permitido, mientras sea sano, seguro y consensuado. Ahora es el momento de poder disfrutar del sexo sin complejos, sin tabúes, sin limitaciones. No renuncies a tu sexualidad por la menopausia, sino todo lo contrario, exprímela y saca todo lo bueno que conlleva.